Poesía de Iván Vergara

Oct 01, 2013 Comments Off on Poesía de Iván Vergara by

Ivan Vergara García (México, 1979). Poeta, músico, editor, antologador y gestor cultural, actualmente vive en Sevilla. Dirige la Plataforma de Artistas Chilango Andaluces (PLACA), proyecto que difunde la cultura mexicana y española creando conexiones y puentes que acercan a artistas, poetas y creadores de distintas regiones.

Los siguientes poemas forman parte de su primer poemario Era Hombre Era Mito Era Bestia.

 

Vagones

 

Solemos espantarnos en el metro

de sus habitantes mudos,

de sus miradas enjuiciadoras y permanentes

fijas en nuestro pasado

fijas en lo que dejamos en la anterior estación

solemos aburrirnos

sobre todo por las mañanas,

en que inocentes rozamos

nuestra carne con la ajena

alivia la alarma

cuando predestina nuestro arribo,

alivia el convoy

al seguir de frente,

siempre sólo,

por la única vía que nunca se queda atrás,

como nosotros: brillando de tiempo perdido

 

La calle despierta

Hinchada de recuerdos

 

sabe de sí y no sabe el porqué

la abren en canal mientras pasa el verano,

dizque para ahuyentarle las arrugas,

dizque para dejarla crecer en otoño

le dicen que el cielo es intocable y desea ser él

aérea, rozada por el sueño de los insectos,

lejos de la vida que surge en la tierra,

lejos de un cielo que sabe que esta noche

será alcanzado por las avenidas y será tangible,

táctil, como la herida de las diosas

cuando aman a un hombre

 

Un silencio atlántico

 

Mi padre cruzó un continente,

se convirtió en indio posmoderno

al entrar por la aduana del nuevo mundo,

surcó presto su orientación de monte

y perdida la esperanza tomó trenes,

autobuses para otras tierras,

aviones erradicados por la peste

y no era él

hoy mi padre yace en cama

bajo el agobio de las horas extra,

trajo un lastre de quinientos quince años

con el cual descansar los pies y las manos

y no sean él

yace mi padre en un techo de casa blanca

con su cuerpo moreno asfixiado por la historia,

con su cuerpo tallado por la vista de los volcanes

y un indómito yacimiento de leyendas

donde se escribe la historia de mi viejo,

sobre una ladera marina y tintas de piedra

 

Morimos todos los otoños entre severas rocas

 

en las palabras diminutas, en la boca de los árboles;

morimos con pena animal

pretendiendo esquivar el tiempo

subimos a la muerte por compromiso

y nos volcamos al mundo con la pena

que tuvo que presentir el primer asesino,

y no había manera de regresar la vida,

cuando todo era una fuga permanente

antes de morir hablaron las rocas,

pensaron ritos pero sus palabras eran un canto

morimos todos los otoños entre severas rocas,

sin que ellas ni nosotros

recordemos cómo alimentarnos

pues antes éramos barro,

era suficiente ser tierra

 

La revista, Palabras

About the author

The author didnt add any Information to his profile yet
Comments are closed.