Una infinita posibilidad de colores con Martino Scovacricchi

Apr 01, 2014 Comments Off on Una infinita posibilidad de colores con Martino Scovacricchi by

Por Tania Farías

Elementos visuales procedentes de diferentes orígenes como vídeos, películas, pinturas, documentales, o el contacto con la misma naturaleza o con la gente, forman parte del proceso compositivo del saxofonista italo-costarricense Martino Scovacricchi. “Creo en la observación pura. A través de la observación grabo en mi mente los momentos o imágenes que más me inspiran para después juntar las experiencias al momento de escribir” Un ejemplo claro de este proceso creativo fue su composición Om, una pieza creada para cuarteto de fagots, que nació con la inspiración de los fiordos de Noruega después de una visita y un grupo de meditación al que el músico participó.

Martino Scovacricchi

Martino Scovacricchi

Martino Scovacricchi descubrió su pasión por la música a los 11 años tocando con la flauta dulce una melodía sencilla de Mozart. En el mismo periodo su encuentro con Bach en una tienda de CD’s fue un momento decisivo para su futura carrera. Al siguiente año, por sugerencia de su padre, Martino empezó sus estudios en saxofón y piano, y a los 14 años ingresó al conservatorio G. Verdi de Torino a la clase de saxofón.

Aunque hoy su relación con el saxofón es muy íntima y total, no siempre fue así.  Martino cuenta que a los 16 años vivió un conflicto con este instrumento. “En el Conservatorio estudiaba el repertorio tradicional francés para saxofón clásico que no me satisfacía. No sentía esa música, pero al mismo tiempo, veía que era bueno y estaba progresando mucho”.  Debido a esta insatisfacción Martino estuvo a punto de abandonar sus estudios en Saxofón, pero en lugar de eso continuó con este instrumento acompañado de dos instrumentos más, el piano y el chelo.

En el 2004 Martino ingresó al programa Postgraduate Diploma en la Royal Academy of Music de Londres gracias a las becas De Sono Associazione per la Musica, la CRT Master dei Talenti y el Mosco Carener Award. En el 2007 decidió dejar la música clásica contemporánea para explorar otros géneros musicales. “Ingresé ese año al Berklee College of Music gracias a la North American Scholarship y desde entonces mi vida musical cambió para siempre”.

Martino Scovacricchi

Martino Scovacricchi

Para Martino el saxofón es un instrumento muy versátil que se encuentra presente en todo tipo de música y cuyo sonido puede cambiar radicalmente de estilo a estilo, “…el saxofón produce un sonido cálido que puede ser muy alegre o muy triste, agresivo o delicado, uno tiene una infinita posibilidad de colores en el saxofón”.

En noviembre del 2013, el músico presentó su primer álbum titulado Melancolía Feliz, compuesto por 13 piezas para saxofón y otros instrumentos como el chelo, el violín, la flauta y el fagot. La idea nació  en el 2005 cuando el artista escribió su primera pieza para saxofón en ocasión del  festival Africa and the Diaspora que se realizó en el Churchill College en Cambridge. Como su nombre lo sugiere Melancolía Feliz es una descripción de dos sentimientos contrastantes: la melancolía y la alegría. Cada pieza en el álbum tiene este elemento de dualidad. “El album Melancolía Feliz es la representación más sincera de mi doble nacionalidad. Ese contraste entre las 2 culturas, los diferentes idiomas, la sensibilidad de la gente, la amabilidad, la manera de hablar, las costumbres; todo me ha influenciado como persona y de consecuencia como músico y compositor”.

La concretización de Melancolía Feliz pudo realizarse gracias a la campaña Kickstarter, a través de la cual, el artista recaudó la suma de dinero necesaria para cubrir los costos de producción, post-producción, gastos para el concierto de lanzamiento y el salario de los músicos.

Además de ser un talentoso saxofonista, Martino es también un compositor para cine y a lo largo de su carrera ha trabajado con compañías en diferentes países como Press TV (Iran), Odense Filmværksted Productions (Dinamarca), Callum Murphy Films (Reino Unido), George Smith Films (Reino Unido), Paolo Gori Productions (México) y el Museo Nacional del Cine de Torino (Italia). “Componer para películas y para un concierto en vivo tiene sus diferencias. La música para películas llega a tener una relación muy fuerte con las imágenes al final de la pieza; el proceso compositivo es menos libre y hay ciertos parámetros de sincronización que hay que seguir.”

Martino Scovacricchi con otros músicos en el Bolívar Hall

Martino Scovacricchi con otros músicos en el Bolívar Hall

La carrera de Martino se encuentra en plena ascensión y este año promete ser muy gratificante ya que el Korean Cultural Center le comisionó una pieza para kayagum y chelo que será presentada en el Korean Arts Festival en agosto de 2014 y en octubre se presentará como solista con la Orquesta Sinfónica del Cairo.

“A mediano plazo quiero dedicarme seriamente a la composición para cine. Colaborar con más directores, posiblemente de Latinoamérica. Crecer con la London Saxophone School y escribir nuevo material para el lanzamiento de mi próximo disco en 2016”.

Para conocer más sobre este talentoso músico visita www.scovacricchi.net/

 

 

La revista, Perfiles

About the author

Adriana es Directora de Ventana Latina desde 2010.
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